Nacida en Rusia, Anna Kournikova dejó Moscú a los 9 años para ir a la academia de tenis de Nick Bollettieri en Florida, USA - la misma academia que creó a los campeones Monica Seles y Andre Agassi. A finales de 1995 ya estaba entre las mejores en el ranking mundial de categoría juvenil, poco después de que Martina Hingis entrara en el ranking profesional.
Kournikova se convirtió en profesional en 1996, y compitió en su primer grand slam, en el US Open de ese mismo año. Ella progresó extraordinariamente bien, derrotando bastantes jugadoras antes de caer finalmente contra la eventual campeona Steffi Graf en 4ª ronda.
En 1997, ella confirmó su posición entre las mejores jugadoras del mundo, con el añadido de llegar hasta la ronda de semifinales en su primer torneo de Wimbledon como jugadora profesional. Ese año ella experimentó una gran subida en los rankings, aumentando notablemente su prestigio al llegar a la final del prestigioso torneo Lipton, derrotando consecutivamente a cuatro de las 10 mejores jugadoras del momento durante el torneo. Ella también mantuvo un maravilloso récord de no haber perdido con ninguna jugadora situada a partir del puesto 15 (o con menor ranking que el suyo) desde el comienzo de 1997.
Confirmando su status como la actriz española internacional más apasionada, Cruz logró el ansiado papel junto a Matt Damon en la adaptación cinematográfica de Todos los caballos bellos (All The Pretty Horses, 2000), dirigida por Billy Bob Thornton. Más tarde encarnó a Isabella en Woman On Top (Woman On Top, 2000). Esta película, dirigida por Fina Torres, narraba la singular historia de una gourmand dotada que viaja a través del mundo en busca del éxito, pero finalmente lo que se encuentra es a ella misma.
Kournikova dice que su juego no es imitación al de ninguna jugadora, aunque menciona a Graf y a Seles como jugadoras de las cuales ha aprendido mucho, mirándolas por la televisión.
Ahora a los 18 años está desarrollando su juego poderoso, desplegando potentes y variados golpes combinados con una buena mentalidad dentro de la cancha.
Anna Kournikova es ciertamente el comienzo de una superestrella del tenis, con una apariencia realmente seductora (ella dice que su pasión no es el tenis, sino llegar a ser actriz) y agresiva en cada punto de todos los partidos. En realidad, ella tenía alma de tenista desde los 10 años.
Ella está actualmente en la cresta de la ola, entre las Top 20 del mundo, y los entendidos esperan que luche junto con Hinguis (con el permiso de Venus y Serena Williams) por el número 1 mundial dentro de no demasiado tiempo.
No obstante, Anna Kournikova jugará un gran papel en el futuro del tenis femenino.